numero cuatro
Pasé sin un pase;
pasé con un pase que no es el pase.
Pasé entre tantos que muchos no me dejaron pasar.
Morí sin un pase;
entré al cielo sin mi pase;
volé hasta la luna sin mi pase.
Pasé a plantarme con el pase entre hojas que de la nada crecían.
Que tenían tanto de todo que parecían no teer nada u ocultarlo todo.
Pasé ante un imaginario,
pasé ante un colectivo,
llegué a perderme ente el humo del vino y los olores grises.
Todo lo blanco se consumía, pero la ola verde permanecía intacta mientras el filtro se tornaba amarillo.
