numero siete
Por la noche soñé contigo, quizás porque he vuelto a pensar en ti, quizás porque aún estás en una parte de mi, porque no quiero olvidar lo que fuiste en mi niñéz, porque no quiero dejar de ser niña si es que olvidarte es parte de crecer. Aunque realmente crecer no implica olvidar, decrecer si. En mi sueño eras mío, pero eras tán mio como siempre lo has sido y en los mismos espacios que lo has sido. En este sueño eras distinto, pero siempre sentí que eras tu, eras mas pequeño, aún así eras soñado, tus brillaban más, lo que te hacía más soñado, tus rasgos no eran tán duros, lo que te hacía más parte de mi niñez; pero no eras mi niño, seguías siendo de alguien más, seguías siendo de la misma. Pero cuando ella no estaba descanzabas en mi, y tu descanzo se hacía tán mío a la vez, que yo también descanzaba. Dormimos de una manera infantil, y fuiste mío hasta que me recordaste que ya eras de otra. Por eso escucho música, para no dejar de conectarme contigo, porque así te inventé, así te materialicé, así te encontré y así te dejé ahí, para no dejarte ir.
