domingo, agosto 27, 2006

numero trece

"Viví la masacre sin saber por qué"
Traspirar un líquido frío, estar paralizada por condición, no por opción, tener el cuerpo hirviendo, sentir que una roca aplastó mi cuerpo. Mi frágil humanidad se ha visto pocas veces suprimida, subyugada concientemente por su propio cerebro. No hay indignación que no de cavida a la grata rememoranza de lo acontecido, no hay suero de la verdad que asuste al que solo con drogas pensó que iba a delirar, no hay parlamento coherente para desribir lo que mi conciencia alteró. Por mas que escriba, solo yo entenderé lo que este montón de letras, puestas como si un poema dada fueran, quieren decir.

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal